Píldoras de Bienestar de la Escuela de Vida: Gestión Psicoemocional (VII)

La Escuela de Vida de la Fundación Sandra Ibarra nace con el principal objetivo de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes y supervivientes de cáncer, y sus “Píldoras de Bienestar” pretenden, estos días más que nunca, acercar el bienestar a todos los pacientes y supervivientes a través de ejercicio físico, la relajación, la nutrición saludable y, una de las cosas que consideramos más importantes: el cuidado de nuestra salud mental y emocional.

Las Píldoras de bienestar de la Escuela de Vida son ofrecidas por profesionales expertos en las diferentes áreas, y en el caso de la psicología contamos con la colaboración del Centro Psicosanitario Galiani de Sevilla, que se han convertido en un referente en el apoyo psicoemocional en estos tiempos de confinamiento e incertidumbre.

“Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, Con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.” Aristóteles (Ética a Nicómaco)

 

1-TODO ESTÁ EN TU CABEZA

A través de las lecturas anteriores, ya hemos aprendido que cuando los seres humanos intentamos cambiar reaccionamos como adictos, porque nos volvemos  adictos a nuestros estados químicos de ser habituales. Cuando tienes una adicción es casi como si el cuerpo poseyera una mente propia.

A medida que las situaciones del pasado provocan la misma respuesta química que la del episodio original, tu cuerpo cree estar reviviéndolo. Hemos hablado de cómo el cuerpo se convierte en la mente por medio del ciclo de pensar y sentir, y sentir y pensar. Pero con los recuerdos del pasado también ocurre lo mismo.

El proceso es el siguiente: vivimos una experiencia con una carga emocional. Después tenemos un pensamiento sobre este episodio. El pensamiento se convierte a su vez en un recuerdo que reproduce de forma refleja la emoción de la experiencia. Si seguimos pensando en aquel recuerdo de manera repetida, el pensamiento, el recuerdo y la emoción acaban fusionándose en una sola cosa y “memorizamos” la emoción.

De este modo, VIVIR EN EL PASADO YA ES UN PROCESO MÁS INCONSCIENTE QUE CONSCIENTE. Esta serie inconscientes de respuestas rutinarias se han comparado de formas muy diversas con un piloto automático. Esta analogía intenta mostrarnos que BAJO LA MENTE CONSCIENTE HAY ALGO QUE CONTROLA NUESTRA CONDUCTA.

A estas alturas ya sabemos que al pensar en la experiencia creas en el cerebro y en el cuerpo las mismas emociones que sentirías como si estuviera ocurriendo de nuevo. Todo cuanto se necesita para activar este programa es un pensamiento fortuito o una reacción a una situación del mundo exterior y, de pronto, vueles a sentir aquella profunda sensación de malestar. Estos desencadenantes emocionales pueden ser evidentes o sutiles, pero todos te afectan a nivel inconsciente y, antes de poder procesar lo ocurrido, vuelves a sentir ese estado emocional/químico de pena, rabia y tristeza.

¿POR QUÉ? Porque la cascada de reacciones químicas desencadenadas en cuestión de milisegundos cambia el cuerpo fisiológicamente, y ello ocurre a nivel inconsciente (sin que apenas nos demos cuenta) o de manera automática.

ES UNA DE LAS RAZONES POR LAS QUE NOS CUESTA TANTO CAMBIAR. Aunque creamos vivir en el presente, el cuerpo-mente inconsciente está viviendo en el pasado o en el futuro. Si esperamos que suceda en el futuro una situación previsible basándonos en un recuerdo del pasado, estamos viviendo de forma inconsciente y condicionada. Así pues, es lógico que aunque «pensemos» o “creamos” vivir en el presente lo más probable es que nuestro cuerpo-mente esté “viviendo” en el pasado o en el futuro.

 

SIGUE LEYENDO AQUÍ

https://www.centropsicosanitariogaliani.com/wp-content/uploads/2020/03/GESTI%C3%93N-PSICOEMOCIONAL-parte-7.-CENTRO-PSICOSANITARIO-GALIANI.pdf

2020-04-06T11:21:01+00:00 6 abril 2020|Noticias, Noticias FSI|