Cáncer y lactancia materna: ¿son compatibles?

Nania Schärer-Hernández, directora de Educación Global y Formación en Medela, responde a las dudas que puedan surgir al respecto.

El embarazo y el cáncer pueden coincidir en el tiempo. Una situación que preocupa a las futuras madres, padres y el entorno allegado y que hace que muchas veces los médicos actúen con urgencia. Pasados todos los impedimentos que puede exigir el tratamiento del cáncer, en el 99% de los casos “la terapia aplicada a la madre no afecta al feto, salvo en casos completamente excepcionales, como sería el de una paciente con Melanoma metastásico y muy alta carga tumoral”, explicaba hace unos días para este medio Antonio Cubillo, director médico del Centro Integral Oncológico Clara Campal HM CIOCC.

Cabe recordar que los datos indican que de 100.000 gestaciones, se dan 15 casos de mujeres que son diagnosticadas en el mismo momento de cáncer de mama, y que de cada 100.000 gestaciones, 10 padecen casos de otro tipo de tumor maligno.

Una vez nace el bebé es muy raro que este padezca secuelas. Es más, un estudio muy amplio publicado en The New England Journal of Medicine que analizó tanto factores cognitivos como cardíacos y de desarrollo de los niños concluyó que “no existen”.

Pero qué ocurre con la lactancia materna, ¿es compatible sufrir un tumor maligno y alimentar a nuestro recién nacido? Para responder a las dudas que puedan surgir en torno a esta coyuntura consultamos a Nania Schärer-Hernández, directora de Educación Global y Formación en Medela:

Pregunta. ¿Puedo lactar si tengo cáncer? Tratamientos y su afección en la lactancia materna.

Respuesta. Es difícil generalizar. Para determinar si la lactancia materna es aconsejable es necesario realizar una evaluación individual, ya que depende de muchos factores, como el tipo y estadio del cáncer, el tratamiento que recibe la madre o la edad del bebé. Es importante consultar al oncólogo, a un farmacéutico especialista y a una consultora de lactancia.

Por lo general, la lactancia es segura antes del tratamiento contra el cáncer y durante las pruebas diagnósticas, como rayos X, tomografías computarizadas, resonancias magnéticas, ultrasonidos o biopsias.

La lactancia durante el tratamiento con radiación puede ser segura dependiendo del tipo específico de este tratamiento que esté recibiendo la madre y de la parte del cuerpo que esté siendo tratada.

Si estamos hablando de quimioterapia, se debe suspender la lactancia. La quimioterapia utiliza medicamentos fuertes para destruir las células cancerosas dentro del cuerpo y estos medicamentos pueden aparecer en niveles altos en la leche materna y ser potencialmente dañinos para su bebé.

P. ¿En qué casos es contraproducente?

R. No posponga la cirugía u otro tratamiento para prolongar o comenzar a amamantar, puede poner su vida en peligro. En cambio, hable con su médico sobre las opciones de alimentación que son seguras para usted y su bebé.

Por ejemplo, en ciertos casos de cáncer de mama, es posible que pueda continuar amamantando desde el seno no afectado. También sé de mujeres que realmente se las arreglan para extraer leche durante la quimioterapia. Esa leche tiene que ser descartada ya que contiene fármacos, pero, al extraer la leche, la producción continúa y así se puede reanudar la lactancia una vez que el oncólogo asegure que no hay peligro al hacerlo. Sin embargo, imagino que hacer malabarismos entre el cuidado de un bebé y el tratamiento del cáncer es una hazaña en sí, sin añadir la extracción de leche a la mezcla.

Algunas mujeres se sienten culpables si no pueden amamantar. Pero lo más importante es que la madre pueda curarse y recuperarse para poder seguir cuidando a su pequeño. El bebé será criado y cuidado con todo el amor de esa madre y la culpa no debería estar presente en esta situación compleja.

P. ¿Cuánto tiempo se debe esperar para amamantar?

R. Si se somete a terapia con isótopos radioactivos o quimioterapia, debe suspender la lactancia materna hasta que los elementos radioactivos o los medicamentos hayan desaparecido completamente de su cuerpo y de su leche.

No todos los elementos radioactivos o medicamentos permanecen presentes o activos durante el mismo tiempo, pero una vez que estén fuera de su sistema, podrá volver a amamantar. En este caso también depende de cada paciente.

P. Beneficios de la lactancia materna en estos casos

R. Los beneficios de la lactancia materna cuando la madre no tiene cáncer también se aplican a los casos de lactancia cuando las madres lo padecen. Una enfermedad seria siempre es extremadamente difícil para cualquier familia. Dependiendo de su gravedad, la madre puede incluso temer no ver crecer a su hijo.

Cuando la lactancia materna es posible, la madre y el bebé experimentan la cercanía física, que tiene un efecto relajante en ambos y puede crear algunos hermosos momentos de conexión en medio de la turbulencia de los acontecimientos.

Sin embargo, las mujeres no deben presionarse demasiado, ya que su recuperación es lo más importante. Cada caso tiene un contexto único. Tiene que haber un equilibrio y cada madre debe tomar la decisión correcta para ella y su familia, basándose en la seguridad y las posibilidades de sus circunstancias y en las recomendaciones médicas.

Si una madre tiene que interrumpir la lactancia debido a su tratamiento, todavía puede experimentar toda la cercanía, relajación y lazo emocional abrazando y teniendo mucho contacto piel con piel con su bebé.

P. ¿Es recomendable el uso de bancos de leche o de leche materna donada en beneficio del bebé en caso de que no se pueda?

R. Aquí también depende de la situación individual y del estado de salud del bebé. Si la madre tiene fácil acceso a un banco de leche, esta es ciertamente una buena opción. Hable con su consultora de lactancia para obtener más información al respecto. Idealmente, la madre podría acumular un suministro de su propia leche extrayéndola y congelándola antes de empezar el tratamiento. Esto puede ayudar a la familia durante el tiempo en que la madre no puede amamantar.

P. ¿Es importante el apoyo de allegados y expertos durante la enfermedad?

R. Es realmente importante que cualquier madre en esta difícil situación obtenga el mayor apoyo posible durante este tiempo. Apoyo no solo de su médico y de una buena consultora de lactancia. No dude en pedir ayuda a sus amigos y familiares. La lactancia materna es un proceso de aprendizaje y puede ser muy cansado para casi todas las nuevas madres, pero añadir una enfermedad grave a la mezcla puede suponer mucha presión para una nueva familia. Recurra a sus seres queridos y sea específica sobre cómo pueden ayudarla: hacer la limpieza, ayudar con otros niños, cocinar comidas para congelar y estar ahí para apoyo moral y un abrazo, son cosas simples pero increíblemente importantes. Estas cosas sencillas no solo ayudan a la familia, sino que hacen que usted pueda disfrutar más de cada sesión de lactancia y la relajación con su nuevo bebé.

El bienestar psicológico de todas las nuevas madres es fundamental y, lamentablemente, todavía es algo que a menudo se pasa por alto. Esto es más importante aún para cualquier madre y familia que se enfrente a un diagnóstico de cáncer. El cáncer durante el embarazo o en el período posparto afortunadamente no es demasiado común, y es algo que pocas personas se esperan. Es por ello por lo que se trata de una gran conmoción para la madre, su pareja, su familia y sus amigos. Puede ser muy útil para la madre y su pareja tener la oportunidad de hablar con un psicólogo, que pueda ayudarles a entender y sobrellevar sus pensamientos, emociones y sentimientos en este momento. El bienestar mental es esencial y siempre debe ser considerado parte del tratamiento que está recibiendo.

 

FUENTE > EL PAÍS

2019-02-28T11:59:08+00:00 28 febrero 2019|Noticias|